El ascenso se celebra en mayo. El problema jurídico puede empezar en julio.
Cuando analizo un ascenso a Primera Federación, no lo veo únicamente como un éxito deportivo. El club cambia de rivales, presupuesto y exposición, pero también entra en un escenario regulatorio y económico mucho más exigente.
Un ascenso puede aumentar los ingresos, pero también multiplica obligaciones laborales, federativas, contables y contractuales. Si esas obligaciones se descubren después de confeccionar la plantilla, el margen para corregir errores es mínimo.
Ascenso a Primera Federación: el control económico cambia las reglas
La Primera Federación está sometida a un sistema de control económico que obliga a profesionalizar áreas que en categorías inferiores pueden haber funcionado con estructuras mucho más sencillas.
Ya no basta con preparar un presupuesto razonable. El club debe ser capaz de documentar, justificar y controlar sus compromisos económicos.
- Contratos de jugadores y cuerpo técnico.
- Nóminas y justificantes de pago.
- Cotizaciones a la Seguridad Social.
- Liquidaciones fiscales.
- Deudas y obligaciones económicas.
- Planificación presupuestaria de la plantilla.
La normativa de Primera Federación utiliza como referencia un período contable coincidente con la temporada deportiva: del 1 de julio al 30 de junio.
Si el ejercicio del club no está alineado con las exigencias federativas aplicables, hay que estudiar con antelación cómo realizar la adaptación y sus consecuencias mercantiles, contables y tributarias.
El convenio colectivo convierte el ascenso en un problema laboral
En 2024 se publicó el primer convenio colectivo para la actividad del fútbol profesional en la tercera categoría nacional, actualmente Primera Federación.
El convenio fijó para 2024/25 una retribución bruta mínima garantizada de 20.000 euros por temporada, actualizable por IPC. Para 2025/26 estableció un mínimo de 25.000 euros, también actualizable, cuando el club alcance 500.000 euros de los ingresos audiovisuales y comerciales definidos en el convenio.
El coste real de un futbolista, sin embargo, no termina en su salario. Hay que incorporar cotizaciones sociales, primas, posibles retribuciones en especie, derechos de imagen cuando tengan naturaleza salarial y demás obligaciones laborales.
El convenio contempla además indemnizaciones de 40.000 euros por fallecimiento y 10.000 euros por incapacidad permanente total o absoluta en los supuestos previstos.
El convenio no terminó simplemente el 30 de junio de 2026
La vigencia inicial estaba prevista hasta el 30 de junio de 2026, pero eso no implica que sus condiciones desaparecieran automáticamente.
El convenio contempla una prórroga automática por temporadas si no existe denuncia en plazo y, en caso de denuncia, ultraactividad durante la negociación hasta la entrada en vigor de un nuevo convenio.
Por eso, antes de contratar hay que determinar qué marco convencional resulta aplicable y qué obligaciones incorpora.
Los contratos necesitan una revisión específica
Primera Federación obliga también a revisar los modelos contractuales. El convenio establece reglas sobre duración, período de prueba, cesiones y traspasos.
En una cesión temporal, por ejemplo, se exige aceptación expresa del futbolista y documentación escrita. Además, el jugador tiene derecho como mínimo al 15 % del precio de la cesión temporal. En determinadas cesiones definitivas también se reconoce un mínimo del 15 % del precio del traspaso.
Son costes que deben calcularse antes de cerrar la operación.
En 2027 cambia también el marco internacional
La FIFA aprobó en junio de 2026 una nueva versión del Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores, cuyos principales cambios entrarán en vigor el 1 de enero de 2027.
La reforma afecta a materias como indemnizaciones por incumplimiento contractual, sanciones deportivas, contratación de menores, responsabilidad solidaria y participación de jugadores en determinados costes de los traspasos.
Los agentes también están bajo un nuevo escenario jurídico
A ello se suma la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 16 de julio de 2026, asunto C-209/23, relativa al Reglamento de Agentes de Fútbol de la FIFA.
El Tribunal examinó límites de remuneración, licencias, representación múltiple, reglas de contacto con clientes y obligaciones de información. Su resultado exige un análisis más preciso que afirmar que el reglamento ha sido simplemente validado o anulado.
Del ascenso deportivo a la sostenibilidad jurídica
En Primera Federación, el asesoramiento jurídico no debería comenzar cuando aparece una sanción, un impago o un conflicto contractual. Debe comenzar antes de confeccionar la plantilla.
Un club recién ascendido necesita conectar cuatro áreas: estructura societaria, planificación económica, relaciones laborales y contratación deportiva.
El objetivo no es únicamente cumplir la normativa. Es conocer cuánto cuesta realmente el proyecto antes de comprometerse con él.
Porque ascender es difícil. Consolidar el ascenso sin comprometer los próximos ejercicios lo es todavía más.
Si tu equipo prepara un ascenso, una reestructuración de plantilla o el presupuesto de Primera Federación, este es el momento de revisar la estructura jurídica y económica de tu club de fútbol. Lo que se ordena antes de firmar suele ser mucho más barato que lo que hay que solucionar después.
Abogado y socio de despacho licenciado por la Universidad de Málaga, especializado en derecho deportivo e inversiones. Comprometido con la formación continua para ofrecer el mejor servicio, cuenta con postgrados expertos en Derecho Societario y Due Diligence legal para fusiones y adquisiciones (M&A), además de un Máster en Derecho Deportivo. Un perfil enfocado al asesoramiento corporativo y deportivo de alto nivel.

